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El movimiento y su importancia para el aprendizaje

Por Meiby Argueta de Pérez

“Los que no trabajan corren serios riesgos de sufrir atrofia espiritual” 

-Montessori, Educar para un Nuevo Mundo

Para María Montessori el trabajo del niño es desarrollar el adulto que lleva dentro, que solo puede lograrse a través de su contacto con el ambiente preparado.

Cuando María Montessori inicia con el desarrollo de su metodología, se da cuenta que el movimiento físico es de suma importancia.  Ella por haberse preparado como doctora en medicina se interesaba en observar a sus alumnos físicamente e incluso medía el tamaño del cerebro cada cierto tiempo para llegar a conclusiones científicas sobre el aprendizaje.

Para María “la mente y el movimiento conforman una unidad”, por tanto, incluye el movimiento en su metodología de aprendizaje.  Ella consideraba el movimiento como una necesidad natural del ser humano.  Aseveración que podemos reforzar si hemos estado trabajando con niños o tenemos hijos, pues aprenden más y disfrutan mejor de la vida si están en constante movimiento.  También podemos encontrar que los pedagogos han determinado como hitos del desarrollo infantil: el arrastre, el gateo, y la marcha pues se ha descubierto su íntima relación con el crecimiento y el desarrollo cerebral.

Dentro de las aulas Montessori el movimiento es parte vital.  Por tanto, el niño es invitado por la guía Montessori a trabajar con el material que ellos deseen, siendo los niños los encargados de traer el material a su lugar de trabajo y llevarlo de regreso a la estantería cuando terminan la actividad.  Por eso, es que los materiales están preparados en bandejas de madera para que faciliten al niño el acarreo hacia su lugar de trabajo, por medio del cual desarrolla la coordinación y el equilibrio.  Por ejemplo, una de las primeras actividades que se les enseña a los niños es a enrollar y desenrollar una alfombra y luego a caminar alrededor de ella. Aunque pareciera una actividad muy sencilla, para un niño de 2 años y medio, es una actividad compleja que requiere del control de la fuerza, coordinación completa de sus extremidades y de la motricidad fina de sus manos.

Por ello en un aula Montessori no se observan escritorios en fila. En cambio, se observan alfombras para trabajar en el suelo, se trabaja en muebles de cocina, en mesas de observación, o mesas de trabajo. También los jardines o bosques naturales se convierten en ambientes preparados que incitan el aprendizaje.

En el método Montessori lo que se busca esencialmente, con el movimiento, es  el desarrollo de la coordinación y la independencia, la cual la va creando y perfeccionando mediante la repetición de ejercicios.

Existe un programa que se basa precisamente en ejercicios físicos repetitivos y que ha demostrado científicamente ayudar a que niños con dificultades de aprendizaje puedan mejorar y ser más independientes, este es Neuronet, y fue desarrollado por Nancy Rowe.

Por otro lado, los psicólogos cuando observamos algún niño con apatía o dificultad en alguna materia escolar, tendemos a aconsejar a los padres a que motiven a sus hijos a practicar algún deporte, porque existen muchos neurólogos que explicaron desde hace mucho tiempo, cómo las habilidades físicas que se desarrollan en los deportes son esenciales para el desarrollo del cerebro y por tanto están íntimamente relacionadas con el aprendizaje. 

En el libro Cómo obtener lo Mejor de tus hijos con el método Montessori de Tim Seldin encontramos claramente que “Aprender cómo aprender (asimilar, integrar, y aplicar el conocimiento), en el futuro depende si el cerebro fue correctamente aguijoneado, desde muy temprana edad”.

En conclusión, padres y maestros debemos aceptar esa necesidad de movimiento del niño para desarrollarse saludablemente. No les impidamos ese contacto con el ambiente para que desarrolle cada uno de sus sentidos. Motivémosles a experimentar, observar, tocar con cuidado, escuchar con los ojos cerrados, sentir aromas y probar todo lo que la naturaleza nos ha proveído.  No les impidamos el caminar y explorar el mundo a su ritmo y sin prisas. No tengas miedo a bajarlo de tus brazos y dejarlo moverse en este mundo, mejor dale las herramientas que le permitan explorarlo sin riesgos.  

Meiby Argueta de Pérez

Psicóloga URL,

Catedrática de UNIS

Certificada en Educación Montessori (Canadá)

Master en Educación (España) y en CCSS (Flacso)

Fb: https://www.facebook.com/Montessori-4U-100163651633215


Meiby Argueta

Psicóloga URL, Catedrática de UNIS Certificada en Educación Montessori (Canadá). Master en Educación (España) y en CCSS (Flacso)

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