Poder Femenino

Elegirme: el acto más valiente de mi historia

En “Elegirme: el acto más valiente de mi historia”, Erika Barrientos reflexiona sobre las decisiones que nos permiten recuperar nuestra voz, establecer límites y dejar atrás el miedo a no cumplir las expectativas de los demás. Desde una mirada profundamente vinculada con la fe, la autenticidad y el crecimiento personal, plantea que sanar nuestras heridas también puede abrirnos camino hacia nuevas etapas, relaciones más saludables y una vida más coherente con quienes realmente somos. Un artículo sobre el valor de elegirse y comprender que transformar nuestra historia comienza, muchas veces, por atrevernos a escucharnos.

Elegirme: el acto más valiente de mi historia

Honrar mi voz, sanar mis heridas y caminar hacia la mujer que elijo ser.

Elegirnos puede convertirse en uno de los actos más valientes de nuestra vida.

Tomar decisiones capaces de transformar nuestra historia requiere determinación, especialmente cuando aparece el miedo a equivocarnos, fracasar, defraudar a otros o enfrentarnos al tan conocido “qué dirán”.

Muchas veces lo que realmente nos paraliza no es la decisión en sí, sino aquello que tendremos que dejar atrás para tomarla.

Elegirnos también significa aprender a escucharnos.

Es atrevernos a bajar el volumen de las voces externas y reconocer nuestra propia voz en una sociedad que, muchas veces, parece invitarnos a parecernos unas a otras.

Cada ser humano es único. Vivir tratando de cumplir expectativas ajenas puede alejarnos poco a poco de nuestra esencia.

Escucharnos abre camino a la autenticidad y nos permite comenzar a vivir de una manera más coherente con nuestros valores, nuestra identidad y aquello que verdaderamente queremos.

En ese proceso aparece un aprendizaje fundamental: poner límites.

Respetarnos también implica enseñar a otros cómo queremos ser tratadas.

Decir “sí” cuando realmente queremos decir “no” puede ser un profundo acto de amor propio. Durante años podemos creer que defraudar a los demás es peor que defraudarnos a nosotras mismas.

Y así comenzamos a silenciarnos.

Poner límites significa recuperar nuestra voz y elegirnos con coherencia y dignidad.

Pero elegirnos también requiere mirar hacia adentro.

Reconocer nuestras heridas, permitirnos ser vulnerables, perdonar y abrir espacio a nuestra fe puede convertirse en parte del proceso de sanar.

En mi experiencia, el amor de Dios ha sido fundamental para restaurar heridas, renovar mi corazón y recordarme que siempre existe la posibilidad de comenzar nuevamente.

Sanar también requiere valentía.

Desde ese lugar podemos atrevernos a explorar nuevos caminos: emprender, cambiar de dirección, cerrar ciclos o comenzar otra vez.

Cuando enfrentamos nuestros miedos y hacemos las paces con nuestra historia, cada elección puede acercarnos un poco más a una versión auténtica de nosotras mismas.

Además, cuando comenzamos a relacionarnos desde un lugar más sano, nuestras decisiones también pueden transformar la manera en que nos vinculamos con quienes nos rodean.

Elegirme ha sido mi mayor acto de amor.

Porque al honrar mi voz, sanar mis heridas y caminar hacia la mujer que quiero ser, no solo continúo escribiendo mi historia: también puedo recordarles a otras personas que elegirnos es posible, necesario y profundamente transformador.

Mi fe me recuerda que nuestra vida también tiene propósito y que somos amadas y llamadas a caminar desde ese amor.

Hoy sigo aprendiendo a elegirme.

A escucharme.
A respetarme.
A sanar.
A comenzar nuevamente cuando sea necesario.

Porque elegir mi historia no significa tener todas las respuestas.

Significa atreverme a participar conscientemente en la mujer que estoy construyendo.

¿Qué historia estás eligiendo escribir hoy?

 

Erika Barrientos
Máster Coach de Vida y Corporativo · Formador Profesional Certificado
Coautora del libro colaborativo “Mujeres 4.0: Empoderamiento y Transformación” · Editorial Voces y Travesía
Facebook: Erika Barrientos
Instagram: @metamorfosiseb
LinkedIn: erikabarrientosrodriguez


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