MUJER ANTES, MUJER DURANTE Y MUJER DESPUES DE LA MATERNIDAD
Muchas madres pueden llegar a un momento de la vida en el que la frase “siento que ya no soy la misma” resuena de manera cotidiana en su mente y en cierta manera hay razón en ese pensamiento , quizá ya no son las mismas pero no significa que han desaparecido y se han separado de quienes eran .
La identidad femenina se construye durante años, está formada por experiencias , desiciones, logros y también por errores, esta identidad no se borra al ser madre sino que se transforma.
La ciencia confirma algo que muchas mujeres sienten : el cerebro materno se reorganiza. Estudios de neuroimagen han demostrado cambios estructurales en áreas relacionadas con :
- Cambios en la materia gris de la corteza prefrontal , lo que mejora la eficiencia para detectar amenazas y entender al bebé.
- Una estructura cerebral llamada amígdala y el hipocampo aumentan su función, mejorando la empatía y la capacidad de cuidar.
- Neuroplasticidad, para darle la capacidad al cerebro de adaptarse a la crianza, y necesidades del bebe
- Cambios cognitivos, especialmente olvidos o despistes para enfocar de manera selectiva su atención hacia el bebe.
Estos cambios aumentan la sensibilidad hacia el bebé y fortalecen el vínculo afectivo, no solo es emoción, es biología. Pero esta reorganización también puede hacer a la mujer más vulnerable al agotamiento emocional si no cuenta con apoyo adecuado ya que del 10% al 20% de las mujeres presentan síntomas significativos de depresión durante el periodo perinatal. Y esto puede mantenerse incluso más allá del primer año.
El burnout parental es más frecuente en madres con alta autoexigencia y bajo apoyo social o familiar.
Muchas mujeres sienten que deben elegir entre ser “buena madre” o ser ellas mismas, pero la maternidad saludable no requiere anulación personal, requiere seguir siendo tú y esto significa:
- Que necesitas y mereces mantener espacios propios
- Que debes proteger tu salud física
- Que no debes postergar chequeos médicos
- Que debes reconocer señales de agotamiento
- Que puedes pedir ayuda sin culpa
Como pediatra te digo que cuando una madre está emocionalmente estable, el entorno del niño es más seguro y por tanto su desarrollo será óptimo. Ya que los niños florecen cuando crecen junto a una mujer que:
- Se respeta y ama
- Se escucha
- Se cuida
- Se permite descansar
- Modela su autoestima saludable
Recuerda que tu hija aprenderá cómo tratarse observándote y tu hijo aprenderá cómo valorar a una mujer viendo como ella se valora. Tu relación contigo misma educa mas que cualquier discurso.
En este mes de la mujer quiero decirte algo desde mi perspectiva como mujer, madre y pediatra:
No necesitas desaparecer para cuidar
No necesitas agotarte para amar,
No necesitas dividirte para sostener, puedes ser mujer antes, durante y después de la maternidad conservando siempre tu esencia pero potenciada por la maternidad.







