Hacer las paces con el pasado

Hacer las paces con el pasado

Muchas veces pasamos pensando: ¿Y si hubiera hecho esto? ¿Y si hubiera hecho aquello?

Si bien es cierto que en muchas ocasiones pudimos haber tomado mejores decisiones, lo importante es reconocer dónde estás hoy y qué puedes hacer por ti en este momento.

Hacer las paces con esas decisiones, buenas o malas, que tomamos en el pasado nos permite comprender que cada una aportó algo a la persona que somos hoy. Creo que lo más importante es extraer el aprendizaje de cada experiencia, porque si estamos aquí, es gracias a todo lo que hemos vivido y aprendido a lo largo del camino.

A veces podemos culparnos o renegar de lo que pasó, pero si hacerlo nos permitiera regresar y tomar una decisión diferente, tendría sentido. La realidad es que no funciona así. Por eso, agradecer también puede ayudarnos a mirar nuestra historia de una forma distinta.

Pregúntate: ¿A quién puedo ayudar con lo que he vivido? Verás que, a través de tu historia, puedes acompañar e inspirar a muchas personas.

En este recorrido llamado vida, cada experiencia cuenta. También es importante considerar que, en aquel momento, hiciste lo que creíste mejor con las herramientas que tenías. Con los años, mirar hacia atrás e identificar aquello que pudiste haber hecho diferente también te da madurez y sabiduría.

Es impresionante cómo todo lo que vivimos, incluso desde la infancia, sigue impactando en las decisiones del presente. Por eso es importante regresar la mirada a tu “yo” del pasado, no para juzgarla, sino para fortalecer tu “yo” de hoy.

Perdonar aquello que todavía te afecta y no te deja avanzar también forma parte del crecimiento. Muchas veces adoptamos una personalidad basada en lo que vivimos, pero quizá eso ya no representa lo que somos ni lo que queremos seguir siendo. Para cambiar, primero necesitamos perdonar y permitirnos pasar a un nuevo nivel de crecimiento.

Por eso, al momento de tomar decisiones, es valioso hacernos preguntas como:

¿Qué busco con esto?
¿Lo puedo hacer de otra manera?
¿Por qué lo quiero hacer así?
¿Qué gano?
¿Qué pierdo?

Intentar ver el panorama completo y las diferentes posibilidades nos ayuda a decidir con mayor intención. Tomar decisiones de forma consciente no solo te permitirá avanzar con más seguridad, sino también comprender las posibles consecuencias. Así, en lugar de sentir culpa, podrás hacerte responsable de tu camino.

Mildred Campos
@milyacademy