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Sola no es lo mismo que incompleta

Sola no es lo mismo que incompleta

Hace dos años terminé una relación de 18 años. Y aunque el proceso de soltar empezó allí, con el tiempo entendí que la verdadera decisión de elegirme llegó mucho después, casi sin darme cuenta.

Durante un tiempo tuve miedo. No solo a quedarme sola, sino también a la idea de definirme sin esa historia que había ocupado tantos años de mi vida.

Ese miedo, cuando no se nombra, empieza a tomar decisiones por nosotras. Elegimos desde la ansiedad, desde la necesidad de tapar el dolor o desde las ganas de reemplazar algo —o a alguien— lo más rápido posible.

Y cuando elegimos desde ese lugar, rara vez encontramos algo verdaderamente sano.

Es allí donde comienzan a aparecer preguntas más profundas: ¿desde qué herida o creencia elegimos pareja? ¿Cuánto de nuestras relaciones pasadas —incluso de las relaciones que vimos en nuestros propios padres— seguimos cargando sin darnos cuenta?

Hay heridas de abandono que pueden aparecer disfrazadas de “el tipo de persona que me atrae” o de “así son todas mis relaciones”.

Sanar no significa únicamente cerrar una etapa. También implica revisar de dónde vienen nuestros patrones para no seguir repitiéndolos.

Aprendí que sanar no tiene un tiempo límite y que elegirme a mí misma tenía que ocurrir antes de buscar a alguien —o algo— que llenara ese espacio.

Nadie más puede completar aquello que todavía necesitamos sanar desde adentro.

Si hay algo que le diría a otra mujer que está atravesando este proceso es esto: el miedo va a estar allí. No desaparece de un día para otro.

Hay que atravesarlo, comprenderlo y transformarlo hasta que deje de tomar decisiones por nosotras.

Porque cuando elegimos desde la calma y desde la sensación de estar enteras, elegimos distinto. Ya no buscamos llenar un vacío, sino compartir porque realmente queremos hacerlo.

Muchas veces pensamos que somos las únicas que sentimos esto, cuando en realidad es un proceso mucho más común y compartido de lo que imaginamos.

A mí también me sigue pasando: elegirme cada día, con un poco más de calma y un poco menos de miedo.

Porque estar sola nunca fue lo que realmente me daba miedo.

Sentirme incompleta, sí.

Lulu Monzón
Instagram: @lula_relax

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