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Hablemos de feminismo

Por: Leo L. Torón

Vemos memes, escuchamos comentarios negativos, incluso expresamos ideas negativas, pero no sabemos realmente que es el feminismo. Considero que aún existe mucho desconocimiento del tema, ser feminista no significa ser una mujer peluda, abortista como nos quieren hacer creer.

Primero, definamos: ¿qué es feminismo? Según el Diccionario de la Real Academia Española, el feminismo es: Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.  

Wikipedia explica: “El feminismo lucha por el reconocimiento de las mujeres como sujetos humanos y de derecho, y sostiene que ningún ser humano debe ser privado de ningún bien o derecho a causa de su sexo”.

“Reconocer a la mujer como sujetos humanos y sujetos de derecho”

Para entenderlo podemos regresar un poco en la historia. En la Revolución Francesa emerge la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Es 2 años después, en 1791, que la activista abolicionista y dramaturga francesa, Olympe de Gouges, publica la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana.

Una parodia de la declaración oficial en la que manifiesta que los conceptos de igualdad y justicia que fundamentan la revolución francesa no son suficientemente amplios dado que excluyen completamente a las mujeres negándoles el estatus de ciudadanas. (Manzanera, 2017)

Pero, los avances en materia de reconocer a las mujeres como sujetos de derecho no ocurren si no, hasta el siglo XIX. Allí empiezan los movimientos de las mujeres demandando ser incluidas en la vida política, primordialmente a través del derecho al voto.

Y, ¿cómo les llamaron? Les llamaron “SUFRAGISTAS” de manera despectiva.

No fue hasta 1945, después de la Segunda Guerra Mundial, en la conferencia de San Francisco que se logra la mención a la discriminación basada en el “sexo”. Mientras tanto, hubo épocas en las que las mujeres no podíamos tener propiedades, cuentas bancarias o disponer de nuestro dinero sin la aprobación del esposo o el padre.

Mi intención al revisar un poco la historia es hacer énfasis en que existe un problema, pues reconocerlo es el primer paso para solucionarlo. 

En pleno siglo XXI, la situación aún dista de tener igualdad. Ciertamente, ahora podemos votar o tener propiedades, pero falta mucho por hacer. De las 160 curules que tiene el Congreso de la República de Guatemala, únicamente 31 están ocupadas por mujeres, mientras que del total de personas que habitan Guatemala 8.4 millones son hombre y 8.6 millones mujeres, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La representación de mujeres en el Congreso es evidentemente desigual.

Vivimos en un país con un machismo estructural arraigado y nosotras mismas somos parte de esa corriente, abramos los ojos y seamos fuentes generadoras de cambio.

Revisemos algunas frases comunes que hemos escuchado o pronunciado para deslegitimizar la lucha feminista:

1. La violencia de género no existe, violencia es violencia

Realidad: Acorde la Organización Panamericana de la Salud (OPS), casi un tercio de las mujeres que han tenido una relación de pareja reportan haber sufrido alguna forma de violencia física y/o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida. Y un 38% de los asesinatos de mujeres que se producen en el mundo son cometidos por su pareja masculina.

Además, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala (Inacif), durante el 2021 los asesinatos de mujeres en Guatemala aumentaron un 28.5%.

2. La tratan mal, pero ella está con él porque quiere

Realidad: Estudios de la Organización Mundial de Salud (OMS) muestran que la violencia por parte de una pareja íntima es la forma más común de violencia contra mujeres en el mundo.

Asimismo, las mujeres que tienen un nivel de instrucción bajo han estado expuestas a la condición de subordinación de la mujer. Esto incluye actos de violencia de pareja contra sus madres, malos tratos durante la infancia, entornos en los que se aceptaban la violencia y los privilegios masculinos, por lo que corren un mayor riesgo de ser víctimas de la violencia de pareja.

3. Ni machismo ni feminismo: “igualdad”

Realidad: Según las estadísticas expuestas anteriormente, no existe esa igualdad. De igual modo, se aclaró que el feminismo busca precisamente eso, la igualdad. Utilizar esa frase denota falta de conocimiento del concepto de feminismo y lo que persigue.

4. No existe diferencia entre el salario de un hombre y una mujer

Realidad: Según un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la brecha salarial entre hombre y mujeres a nivel global es de 24%. En Guatemala, por cada Q100 que gana un hombre, una mujer gana Q68 generando una brecha salarial del 32%.

5 Pero si los hombres también ayudan en las tareas domésticas

Realidad: En promedio, las mujeres guatemaltecas trabajan 13 horas diarias, de las cuales 7 son remuneradas y 6 dedicadas al trabajo de cuidados o no remunerado; en tanto que los hombres trabajan 11 horas, de las cuales 8 son remuneradas y 3 dedicadas al trabajo de cuidados (ENEI 2016).

Hace falta redistribuir estas tareas de forma equitativa entre hombres y mujeres para impactar positivamente la vida, la salud y las oportunidades de desarrollo de las mujeres.

Leer sobre feminismo, fue entender que;  ¡soy feminista en proceso! Y ser feminista no significa que las mujeres merecemos derechos especiales, significa que merecemos los mismos. Aún me falta mucho por aprender, pero es importante identificar las conductas machistas arraigadas y erradicarlas.  

Existe un problema y nosotras somos parte fundamental para hacer el cambio. Por una mejor sociedad para nosotras y nuestras hijas.


Por: Leo L. Torón

Química bióloga

Correo: leonoralima@yahoo.com

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