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Me casé, pero… ¡Con un delincuente!

Por Alejandra Arriaga

Danie, es maestra de kínder de una de mis hijas.  A sus 23 años, celebra el cumpleaños de su mejor amiga, entre bailes y carcajadas, conoce a Karlo, un caballero en toda la extensión de la palabra, muy educado, con quien compartió el resto de una velada.  Al finalizar solicitó su número telefónico.

Él vivía en otro departamento, aunque cercano, “pensé que no lo iba a ver de nuevo, pero decidió llamarme, al poco tiempo nos hicimos novios”, me dijo.

Tuve la oportunidad de conocer a Dorita, la mamá de Danie (QEPD) quien era una mujer muy estricta, pero con un gran corazón, con quién hicimos una linda amistad casi desde el inicio.  Era muy notorio que era la hija consentida de su padre, una relación hermosa, pero ambos eran demasiado sobreprotectores. Ella misma me cuenta: “un novio que tuve a escondidas, me pegaron muy fuerte.  No me dejaban salir a fiestas, cuando salía a divertirme, tenía que mentir, lo hacía por miedo. Me quedaba en casa de la única amiga que ellos conocían bien a su familia.”

A los 3 meses de noviazgo: “Estaba tan enamorada que me armé de valor, hablé con mis papás, presentándoles a mi novio.  Sorprendentemente lo recibieron muy bien, no era lo que deseaban para mí, pero aparentaba ser muy trabajador, respetuoso, cariñoso, detallista y romántico.”

Días después, casualmente Dorita conoce a una tía de Karlo, la cual vivía en la Ciudad Capital. Por lo que le exigen que deje de verlo, ya que no era buena persona.  La tía le contó que su sobrino había sido un abusador con su madre, a quien había maltratado; que luego enfermó y murió sola.

Algunas amigas también sabían de la relación que existía entre Danie y este hombre, le advirtieron que consumía drogas, que era un holgazán, que estafaba a mucha gente, estaba muy endeudado y que además abusaba de sus parejas.  “Yo no quise creerles, porque conmigo era una gran persona.”

Ya con 6 meses de relación queda embarazada, “Su apoyo fue incondicional, no me dejó sola, juntos hablamos con mis papás, para más tarde casarnos”.

Obviamente la noticia fue una bomba, le rogaron que no se casara, casi era una profesional podría salir avante con el bebé y ellos la apoyarían, pero “deseaba ser libre (según yo) no quería que nadie interviniera en mi vida, simplemente me casé a los 4 meses de gestación. Tuve que dejar mi trabajo, ya que mi embarazo era de alto riesgo.”

Karlo cambiaba constantemente de trabajo, en todos duraba menos de 2 meses, siempre alguna excusa para no continuar, obvio, él era víctima de los malos patronos.

Teníamos bien equipado nuestro apartamento, pero únicamente de lo que nos habían proporcionado toda mi familia.” Él no tenía casi nada y menos dinero, la tarjeta de crédito de Danie sirvió para los gastos básicos de alimentación, pero llegó el momento de toparla, bloqueándola.

“Nos cambiamos de casa, no había dinero para arrendar, por lo que nos alejamos de mi familia, muy cerca de la de él, ya que tenían un condominio, rentaban casas, pero decidieron darnos un espacio en la guardianía, solamente con un mini dormitorio, por lo menos no pagábamos renta”.

Karlo salía todos los días responsablemente a trabajar, pero nunca había dinero, ni comida, por lo que apenas se le notaba el embarazo casi a término por el bajo peso.  “Cada vez que iba de visita con mis padres, asaltaba la alacena llevándome cosas para poder comer” los padres con mucho dolor se daban cuenta, pero decidieron callar.

Nace la hermosa niña, parecía de revista, Dorita se encargó de comprarle la ropita. Algunas cosas las adquirió Karlo al crédito, obvio jamás las pagó.  La economía seguía igual, pero el amor, los sentimientos, los detalles, eso no se asemejaba al hombre maravilloso del que Danie se había enamorado.  Salía por las noches, a trabajar, pero la economía por los suelos.  Los amigos llegaban, salía a escondidas, muchas veces Danie espiaba escuchando conversaciones muy raras, luego revisando más, descubrió que se hablaba y veía con mujeres, que se iba de fiesta, se emborrachaba y drogaba.  Más adelante se enteró que participaba en robos y otras cuestiones ilegales que prefiere no recordar.  Suspirando con gran pesar, dice: “ME CASÉ CON UN DELINCUENTE”

“Me quedaba en casa con mi bebé, sin comida, muchas veces revisaba las bolsas de los pantalones, chumpas, carteras, debajo de los asientos de los sillones, cualquier rinconcito donde pudiera haber monedas perdidas, para poder comer, aunque sea un par de huevos para quitarme el hambre.  Ella seguía sin decir nada a sus padres, quienes tenían la certeza que las cosas estaban mal. 

En varias ocasiones me permitía que me quedara temporadas en casa de mis papás, porque le daba pena que no comiera.”  Karlo aprovechaba esos momentos para llevar mujeres, podía actuar con libertad.  Nuestra amiga suplicaba ser tratada con el mismo respeto y cariño de cuando eran novios, lo que lograba enfurecerlo hasta el extremo que actuaba agresivo.  Al mismo tiempo la ponía en contra de sus padres, diciendo mentiras y calumnias sobre ellos.

“Una vez una mujer le escribió a mi celular, me enojé tanto, que le reclamé, pero me destruyó el teléfono, aparte me trató tan mal, tirándome al suelo. Tuve tanto miedo.”

Un día llega con la novedad que conoce a una buena señora muy caritativa, que lo ayudaba, ella tenía esposo y 2 hijos, él los llamaba su nueva familia.  Su esposa le sugiere que las presente, para incluirlas en esa familia, pero él se negó, ya que solamente eran para él.

Días más tarde, mi papá lo encuentra muy cariñoso con una chica en mi carro, resulta que la señora caritativa era su nueva suegraEn ese momento me llama para decirme que estaba harto de nosotras y que tenía a su nueva familia, que lo nuestro terminaba.  No lo podía creer, pero fui con una abogada a recoger mis cosas”

Meses más adelante decide buscarlas, reclamando su derecho paterno, aunque ni una bolsa de pañales había aportado.  “No sé en qué momento me envuelve en sus mentiras, decido regresar.” 

Rentó una casita, aunque duró tan poco el cambio, a la semana se drogó, de nuevo una mujer le escribe al celular, obviamente Danie reclamó que como era posible que recién regresando actuaba peor a lo que él reaccionó más agresivo que nunca.

Los insultos para mí los soportaba, pero en contra de nuestra hija, fue demasiado, planificando el futuro de ella de forma obscena.  El miedo y las ideas en mi cabeza hicieron que recogiera el estuche de cuchillos de la cocina.  Ya que su temperamento estaba incontrolable, mientras yo acostaba a la bebé en la cuna, se deja venir con un cuchillo en mano, el único que encontró, intenté cerrar la puerta, pero sus fuerzas fueron mayores, lo peor, que quería matar a nuestra hija, forcejeamos hasta que Dios lo iluminó y desistió, diciendo que se iba de la casa.

Como pudo Danie logra llamar a su padre, suplicando regresar a casa, quién se niega, pero unos minutos después, Dorita regresó la llamada, saliendo en ese momento por su hija y nieta, antes que regresara Karlo a agredirlas de nuevo.

A los días Karlo empieza a llamar a la familiacompleta, amenazándoles de muerte. “Llegamos al extremo de dejar nuestra casa y nos mudamos a la ciudad capital, mi papá me confiscó el celular, para evitar la comunicación a toda costa.  Poco tiempo después solicitó el divorcio, ya que tenía una nueva relación.”

“Aun así, siguió amenazando, de alguna forma me localizaba y amenazaba con quitarme a mi hija, que se la iba a llevar fuera del país, de hecho, no salía con el temor de encontrarlo y nos hiciera daño”

Dos años después conoció a un buen hombre, se enamoró de ambas.  Un año más tarde, tuve el privilegio de maquillar y peinarla para su hermosa boda, pero les contaré algo, el esposo de Danie y la niña son muy parecidos físicamente, ambos rubios, de ojos claros, muchos de los familiares de él, no saben que la chica no es hija biológica, pero él se dedica a hacerlas felices, a cuidarlas y protegerlas.

El año pasado recibo un extraño mensaje, era la novia de Karlo, informándome que él había fallecido, quedé impactada, pregunté si había sido COVID, pero no me respondió más.”

“Investigué lo que había pasado, lo tenían amenazado y cumplieron, ya no quise saber más, pero hablé honestamente con mi hija” quien ya es una adolescente, solamente respondiendo: “pobrecito, lo siento mucho por él.” Lo que alivió el corazón de su madre.

La cantidad de mujeres que pasan por penas similares y viven con esta angustia, que no las deja vivir en paz.  Para Danie la pesadilla acabó por completo, lamentablemente se perdió una vida, pero se recuperó su tranquilidad.

Actualmente nuestra protagonista trabaja al lado de su esposo, en un emprendimiento que ambos formaron, donde se esmeran por darle lo mejor a su amada hija.

Una vez más, nos damos cuenta que las mujeres somos fantásticas y podemos lograr muchas cosas en la vida, pero sobre todo superar muchas adversidades, por lo que como siempre te recuerdo TÚ PUEDES, SOLO DEPENDE QUE TU QUIERAS.

Alejandra Arriaga

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