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¡Me convertí en una p*rra!

Por Alejandra Arriaga

Era un viernes Santo y estaba cerrado el salón, que también era mi vivienda. Tocan el timbre muy temprano, al salir una señora muy agradable, aunque apenas escuchaba su voz solicita mis servicios.  Desde el principio hubo química, decido atenderla.

Una mujer muy bajita y delgada con hermosos ojos café, con un lindo cabello largo, rubio obscuro, decidimos cortarlo a los hombros y dejarlo rubio cenizo era ideal.

Laurita, como cariñosamente le digo, cuenta que estaba huyendo de su país, empieza a contarme parte de su vida, mientras trabajé su cabello todo el día, dio tiempo para el inicio de esta historia.

Su esposo Marlon (así lo llamaremos) quien es 15 años mayor, es el típico macho como algunos latinos, con carácter fuerte, dominante, tiene una empresa de transportes, un trabajo sumamente demandante; regularmente llegaba a casa a la media noche, tres hijos varones, dos de ellos con el mismo prototipo del padre.   

Laurita una mujer de 45 años, fue madre a los 15, pero siguió estudiando, logrando ser gerente de una empresa constructora en su país.

 “Marlon llegaba a altas horas de la noche, casi a diario, domingos por la tarde compartía con la familia, de mal humor, pendiente del celular, discutiendo asuntos que estaban mal en casa” me cuenta.

Conoce a Jorge, ingeniero, compañero de trabajo, hombre maduro, con un físico bastante atractivo, blanco, muy alto, ojos verdes, sonrisa hermosa, divorciado, serio, un gran profesional.

Cansada y abrumada por el ambiente del hogar, un día, al salir de una reunión de trabajo, la cual terminó muy temprano, cuenta: “me siento al volante a llorar, sin ganas de regresar a casa, después de mucho llanto,  decido arrancar mi vehículo, bajo el vidrio, para refrescar mi rostro y aparece como un ángel, Jorge a quien conocía hacía más de un año, con quién tenía una relación laboral cordial, diciéndome  ¿Laurita, le gustaría acompañarme un momento, para relajarnos un poco?” 

Ella suspira muy profundo y sigue “bastante temerosa, acepté, fue una gran noche, donde platicamos de infinidad de temas.  Reí todo el tiempo, cuando llegué a casa, estaba tan relajada y feliz, que no noté a qué hora llegó Marlon.

Los encuentros agradables empezaron a ser frecuentes “En 2 meses nos convertimos en unos locos amantes, dónde ambos nos involucramos sentimentalmente”.

Al cabo de 3 años de relación, llega una persona a informarle a Marlon lo que pasaba con Laura.  Por lo que contrata un investigador, obvio comprobó lo que buscaba, justo cuando ella se despedía de su amante, el esposo furioso, con una herramienta quiebra el vidrio del carro, donde la toma del brazo y saca su menudo cuerpo por la ventana, lastimándola seriamente, insultándola y como ella dice textualmente “En un segundo ME CONVERTÍ EN UNA PERRA”.  Jorge quiso defenderla, pero dos de los hijos le golpearon al punto de dejarle muy lastimado.

Internan a Laurita durante 1 semana en un hospital, para sanar sus golpes, y ella decide no denunciar, para proteger a sus hijos.  Pide una licencia en su trabajo, por lo que decide tomar el dinero ahorrado durante años y viene a Antigua Guatemala a terminar su recuperación en lo que piensa que hará. 

Intenta llamar a sus padres y hermanos, quienes le dan la espalda, sus hijos mayores la rechazan, mientras las nueras la apoyan. El menor de los hijos, quien trabaja con el padre, le dice que no tiene que avergonzarse de lo sucedido, ya que su papá le ha sido infiel con infinidad de mujeres y que él entiende su postura.

Mientras charlábamos en el salón, lloraba inconsolable, su dolor era tan grande que me contagió sus lágrimas. Después de unas semanas, sigue su viaje a conocer diferentes puntos. 

Hace 7 años de ese incidente, aunque nos hemos saludado algunas veces por las redes sociales, fue hasta el mes pasado, que me hizo video llamada, para compartir con nosotras el final de su historia:

“Durante 3 meses de viaje incomunicada, conociendo muchos lugares hermosos de América Central, decido regresar a casa, sorprendida, cuando todos me esperaban con mucha ansiedad”.

“Mis 2 nueras decidieron apoyarme y dejaron temporalmente a mis hijos, hasta que resolvieran nuestras diferencias, ellos me pidieron perdón y decidieron cambiar muchos de sus hábitos familiares rompiendo cadenas”.

“Mis padres recapacitaron y, aunque aún me juzgan, decidieron apoyarme, gracias a las palabras de mi hijo menor. Mis 2 hermanos hacen comentarios desagradables”, con una risa burlona dice: “pero mis cuñadas los reprenden”

“Le diagnosticaron a Marlon cáncer de próstata, a pesar de que lo apoyé en todas sus tratamientos, estuve día y noche cuidando de él… Y terminó pidiéndome perdón por su comportamiento, decidí que no deseaba estar más a su lado, divorciándome al estar recuperado”.

“Uff, Mi amado Jorge” suspirando fuertemente, se alejó de mí por razones obvias, luego tuve algunas relaciones fallidas, no se puede tener una relación estable cuando amas a alguien más, luego entendí que disfruto mi soledad. A mis 52 años me siento plena, hoy soy la presidenta de la corporación, viajo, disfruto de mis hijos y ahora tengo 4 nietos, lo mejor de mi vida lo vivo en este momento”.   

Tremenda historia que nos comparte Laurita, a quién admiro y aprecio que haya decidido compartirnos una parte importante de su vida para en CHARLAS EN EL SALÓN.

Como muchas de nuestras hermosas mujeres, sale avante ante una situación sumamente complicada que a muchas mujeres nos toca vivir. Y una vez más te digo que ¡TÚ PUEDES, SOLO DEPENDE QUE TÚ QUIERAS!

Alejandra Arriaga

Estilista y maquillista profesional

MÍSTICA Salón & Spa

Celular: 55940434

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