Categorías

¿Qué pienso de mí misma?

Por: Wendy Figueroa

Muchas veces nuestras respuestas ante los acontecimientos dependen de quién, y qué pensamos que somos, de allí la frase “El León juzga por su condición”.

La biblia dice que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, y la base para nuestra sana autoestima es amarnos a nosotras mismas. La que no se ama no puede ser libre, pues no tiene confianza en sí misma para atreverse a serlo.

El deseo constante de querer cambiar radica en nuestra intolerancia hacia nosotras mismas. Nuestra autoestima no tiene que estar arraigada en lo que tenemos, ni en lo que hacemos. De ser así, estamos en una búsqueda constante de aceptación externa.

Intentar demostrar nuestro éxito, belleza, importancia o bondad con los demás provoca una gran ansiedad, pues también tendemos a compararnos con nosotras mismas o con otros. En cambio, si nos valoramos por lo que somos, con nuestros aciertos y desaciertos, tendremos lo realmente importante, aceptación y valoración propia.

La autoestima es como un imán, si nos valoramos, los demás lo harán. Si nos respetamos, los demás lo harán. Si nos toleramos, los demás lo harán. Pero cuando tenemos una autoestima fracturada nuestro principal deseo es conseguir el cariño de afuera, cuando en realidad, el más importante debe ser el que viene desde adentro.  

¿Cómo saber si tienes una autoestima fracturada?

Un ejemplo es una persona que se caracteriza por constantemente acarrear problemas, no se considera atractiva, se aísla con facilidad, le cuesta reconocer sus habilidades, deja las cosas a medias, es auto perfeccionista y/o tiene un temor excesivo al fracaso.

Todos estos síntomas traen mucho sufrimiento en silencio. Si tienes una autoestima fracturada, debes saber que con esfuerzo y dedicación de ti para ti, puedes transformarte.

Para mejorar tu autoestima no es suficiente decirte palabras bonitas como disco rayado. En realidad es darte el valor que tienes por ser tú, con tus defectos y desaciertos que son parte de la experiencia humana. La transformación inicia desde lo que tú crees de ti misma.

  • Busca tus valores y principios pues es tu esencia.
  • No le temas al fracaso, pues lo que hace es enseñarnos.
  • Sé sensible a tus necesidades y a las de otros, pues todos estamos luchando nuestras propias batallas. 

Pensamos que nuestra autoestima mejorará cuando dejemos de hacer, tener o ser de cierta forma. En vez de insistir en cambiar, ¿qué pasaría si te aceptaras tal y como eres? Luego los cambios iniciarán a surgir.

Tú no eres más, ni menos, tú eres Única e irrepetible. Jamás habrá alguien como tú y ese es tu valor. Feliz mes de la mujer.

Es lindo escribirte, hasta una próxima…


Por: Wendy Figueroa

Orientadora Familiar

ÚNICAS ORG

Facebook: @wendypahola.figueroafigueroa

Instagram: @wendypfigueroa

proyectos

Comparte la nota en tus redes sociales

Nota escrita por:

Danos tu opinión

Deja el primer comentario

Patrocinadores

Categorías

Fisioterapia, Estetica, Rehabilitacion

Patrocinadores