Educación Femenina

Soy extraordinaria

Por: Guisela Rodríguez

Estamos en el mes de la mujer, y me gustaría partir sentando las bases de esos aprendizajes que debemos desarrollar en nuestras niñas desde muy pequeñas.

Como el autoreconocimiento, con la intención de generar y potenciar su liderazgo; sus habilidades de comunicación, para fomentar su capacidad argumentativa y, sobre todo, sus derechos, para enseñarles su valor inherente con bases legales y garantías desde las vivencias particulares.

Si, leíste bien, DERECHOS.

Para formar niñas como sujetos de derecho, es necesario que desde pequeñas, nosotras, las mujeres en las que más confían, se los inculquemos y sobre todo, los practiquemos.

Y aunque la mayoría conocemos cuáles son nuestros derechos, me gustaría recordártelos para que te apropies de ellos y los compartas con tus niñas.

Léelo y créetelo:

  • Yo siempre tendré derecho a la vida.
  • Yo tengo derecho a tener un nombre.
  • Yo tengo derecho a adquirir y preservar una nacionalidad.
  • Yo tengo derecho, en lo posible, a conocer a mi mamá y mi papá.
  • Yo tengo derecho a ser cuidada y querida por mis padres.
  • Yo tengo derecho a expresar mi opinión libremente en todos los asuntos que me afectan.
  • Yo tengo derecho a que se tengan en cuenta mis opiniones, en función de mi edad y mi capacidad de tomar decisiones, sin importar mi edad.
  • Yo tengo derecho a crear grupos u organizaciones y reunirme libremente, sin que estas actividades afecten los derechos de otras personas. Es decir, yo tengo derecho a elegir a mis amistades.
  • Yo tengo derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.
  • Yo tengo derecho a la educación, sin importar la edad que tenga.
  • Yo tengo derecho a un nivel de vida adecuado para mi desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social.
  • Yo tengo derecho a disfrutar del más alto nivel posible de salud y de servicios para el tratamiento de enfermedades y la rehabilitación de la salud.
  • Yo tengo derecho al descanso, al juego y a las actividades recreativas propias de mi edad.
  • Yo tengo derecho a estar protegida contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser nocivo para mi desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social.
  • Yo tengo derecho a decidir con quién y cuándo tengo relaciones de pareja.
  • Yo tengo derecho a decidir si quiero o no tener una relación de pareja, vivir en unión libre o casarme.

A veces, dejamos a un lado nuestros propios derechos y garantías por presión social, por nuestra pareja, por las creencias aprendimos desde niñas, entre otros motivos. Pero en este mes, te pedimos que no lo hagas. 

Recuerda que estos tienen razón de existir y a tu alrededor hay niñas observándote y siguiendo tus pasos. Seamos ejemplos a seguir para ellas.

Y no lo olvides nunca…¡ERES EXTRAORDINARIA!


Por: Guisela Rodríguez

Psicopedagoga con Maestría en Educación Superior

Facebook: @LicGuiselaRodriguez

Correo: rodriguez.mariaguisela@gmail.com

Guisela Rodríguez

Soy Maestra de Preprimaria, Licenciada en Psicopedagogía, Especialista en Primera Infancia y Magíster en Educación Superior. Como podrás notar, soy una persona apasionada por la educación, porque tengo la certeza que es la única vía para desarrollar una mejor sociedad. Y es mejor si iniciamos cuanto antes, así que verás que siempre escribo a las mamis de niños pequeños, porque lamentablemente, ninguno trae manual de cuidados y es un proceso de aprendizaje de ambas vías.

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