A flor de pielCharlas de Salón

VIVÍ CON EL DIABLO EN PERSONA

Por Alejandra Arriaga

Una tarde de mucha lluvia, vi a una chica empapada, pero muy guapa, con unos hermosos ojos verdes, su cabello muy descuidado, dorado… Sumamente seria, me dice si le puedo hacer algo a su cabello.  En la frente llevaba una herida muy reciente justo en medio del entrecejo.

A esta clienta le pondremos Helen, para proteger su identidad.

Trabajamos su cabello con mechas, por lo que la tuve más de 6 horas sentada delante de mí.  En esa época los celulares tenían un juego de una culebrita, el cual lo jugó todo el tiempo,  por lo que nuestra primera cita, fue sumamente aburrida y bastante tensa, casi al final vi que su herida empezó a sangrar, por lo que le acerqué un algodón con alcohol, para que se atendiera, sin pedir explicación alguna, me dice “mi marido me pasó el control del televisor, pero no pude agarrarlo bien y me cayó en la cara, es que soy mera torpe para atrapar cosas”. Además mencionó un viaje que haría en pocos días y si sabía de alguna idea para que la herida cicatrizara pronto.

Cada 4 meses regresa para retoque de mechas, mucho más relajada y platicadora, pero no habla más que de sus amados hijos que ya son adolescentes, de lo mucho que gana su esposo y de las comodidades, viajes y regalos que él le brinda.

Hace algunos días que tuve la oportunidad de trabajarle, me dijo que su hermanastra le contó que escribía historias de mujeres y me dice que me iba a contar su triste historia, por si me interesa escribirla, pero que cambiara los nombres, ya que no quería que nadie supiera que era ella.

Ella misma cuenta: “Hace 21 años me comprometí con Joaquín (así llamaremos al esposo).  En casa, mi padrastro era borracho, abusador y mis tres hermanos pequeños, que eran insoportables. Ya con 24 años, pasaba carencias económicas, porque la mitad de mi salario lo daba a mi mamá.”

“Tenía mis ilusiones puestas en mi futuro esposo, quien venía de una familia de políticos económicamente muy estables. A de pesar que en varias ocasiones Joaquín me había tratado muy mal, pensaba que eso era mejor que vivir con mi familia.”

“Estaba embarazada, pero unos días antes de la boda, perdí a mi bebé por un forcejeo, pero igual me casé, pensando que el cargo de conciencia haría que cambie de actitud.

En la noche de bodas empezó a humillarme por mi familia, los regalos de ellos no me dejó conservarlos, más que el de mi madre y mi abuela. Y ni se diga la humillación por mi mal gusto en la boda, Todo lo remediaba con darme una cantidad de efectivo, para que yo compre lo que deseara.

A los 2 años de casada, a pesar que tenía un dispositivo intrauterino, quedo embarazada de mi hija y a los 11 meses nace mi hijo, por lo que secretamente le digo al médico que por favor me haga un ligamiento de trompas para evitar embarazos posteriores, por lo que Joaquín al enterarse varios años después, me tira el control remoto del televisor y me hace una herida en el entrecejo, la cual premió con regalarme dinero para el salón y arreglar mi cabello justo el día que te conocí y un viaje a visitar a mi familia en USA.

Su madre queda viuda y junto con los hermanos emigraron a Estados Unidos, por un familiar que la reclamó, lograron ir de una forma legal, pero ella estaba viviendo el peor de los infiernos con un hombre agresivo, que si bien no le pegaba dejando marcas tan visibles, le jalaba el cabello, la aventaba, pellizcaba, la celaba injustamente, la avergonzaba delante de familia y amigos, “por lo que opté no acudir a las reuniones.”

A los 10 años de casada, se da cuenta que su marido tiene una amante con la que llevaba 7 años, la edad de su hija: “Le pedí el divorcio y me dijo que primero nos mataba a los 3, que divorciarse, que de plano tenía un amante. Moría del terror porque lo sentía capaz de eso y más, por lo que decidí simplemente callar y seguir adelante con mi vida complicada”.

Siguen pasando los años y ella seguía soportando abusos, hasta que la niña llega a los 15 años.  En la fiesta que fue en un lugar conocido y lujoso, aparece una chica veinteañera, muy hermosa que trabajaba con él y ella empezó a notar que algo pasaba con ellos, por lo que Helen decide ser amable y cordial y le pide su número telefónico, y a los días decide comunicarse con ella.

“Decidí contarle que mi marido era muy condescendiente, el mejor del mundo, muy gamonal, jamás mencioné golpes y abusos, pero que él no me amaba y  estaba conmigo solamente por sus hijos,  que él soñaba con tener más hijos, pero yo no podía dárselos. Un padre responsable. Sé que hice mal, que manipulé la situación, no fue correcto, pero era mi única salvación. Además, ella no podía ser buena sí sabía que él era casado y aún andaba con él.”

Pasaron unos meses, de repente le dice que desea el divorcio, le deja la casa y una pensión  mínima y todos los gastos de los hijos cubiertos.

Tuvieron una hija hermosa a la que también amo y le encanta venirse con mis hijos a pasar la tarde, se quieren divorciar, pero realmente ambos tienen lo que merecen.” Actualmente Helen vive aterrorizada, tiene depresión, pánicos nocturnos, delirio de persecución, ansiedad y a pesar de sus 45 años se siente como una mujer de 80.

En nuestras charlas en el salón culmina diciendo: “Hay mujeres que vivimos con el diablo en persona, por miedo, por comodidad económica, por la excusa de los hijos o simplemente porque nos acostumbraron a ser víctimas y no salimos fácilmente de ello. Le digo a todas las mujeres que sean valientes y que enfrenten a esos hombres y no dejen que las humillen o lastimen, que la factura se paga muy alto”.

Nuevamente vemos que somos nosotras las arquitectas de nuestras vidas y depende de nosotras salir o quedarnos donde estamos.

Te recuerdo que TU PUEDES, SOLO DEPENDE QUE TU QUIERAS.

Alejandra Arriaga

Estilista y maquillista profesional MÍSTICA Salón & Spa

Celular: 55940434

FB: https://www.facebook.com/M%C3%ADstica-111583053965928

Alejandra Arriaga

Estilista y Maquillista Profesional (Mística Salón & Spa)

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