Charlas entre MujeresFamilia y Sociedad

El bebé de mi esposo y mi mejor amiga

Por: Patricia Rodríguez

Mi mejor amiga tuvo un hijo de mi esposo y yo me enteré cuando el niño nació. Por esto yo digo que las mejores amigas no existen. Ella y yo teníamos bastantes años de amistad, desde que estábamos en el colegio, apróximadamente yo tenía unos 10 años.

Cuando incié la universidad conocí a este hombre con el que me casé. La verdad yo nunca noté nada extraño, ellos se la llevaban súper bien y mi esposo nunca me había dado motivos para desconfiar. Resulta que mi mejor amiga me contó que estaba saliendo con un chico y a los pocos meses, sale embarazada.

Estaba demasiado feliz por ella, aunque un poco confundida porque ella me dice que el bebé que está esperando no es de su pareja y jamás me contó o presentó a la otra persona. Le daba vergüenza decirme de quién era el niño porque había sido concebido en una noche de tragos.

Y bueno, yo como buena amiga y discreta que soy, no le quise insistir ni preguntar más nada. Entre todo esto, mi matrimonio iba súper bien, aunque si notaba que mi esposo salía más de lo común, pero realmente nada más. Resulta que con el tiempo nace el bebé de mi mejor amiga y mi gran sorpresa es que tenía los mismos rasgos de mi esposo.

Se comenzó a poner fea la cosa, noté que ella se sentía incómoda de que la llegará a visitar, mi esposo era asiático. La forma de sus ojos, su color de piel y hasta su cabello era prácticamente similar. Automáticamente cuando este bebé nace, yo me doy cuenta que son los mismos ragos. En ese momento todo se comenzó a poner sospechoso.

Casualmente mi mejor amiga, no me quería decir quién era el papá del bebé. Mi esposo empezó a tener actitudes extrañas, siempre estaba estresado, salía demasiado y se mantenía nervioso sin ninguna razón. Todo esto lo comencé a notar pero no dejé de hablarle a mi mejor amiga por mis sospechas.

Una de las tantas visitas que yo le hice a mi amiga para saber cómo estaba, ella simplemente comenzó a contarme toda la verdad. Se me alumbró el cerebro, abrí los ojos y me di cuenta que todas esas salidas, eran porque se veían. Ella inició diciendo que no me quería lastimar, que las cosas habían pasado porque Dios quería que así fuera. Me enojé muchísimo, no podía creer su descaro.

Luego mi esposo me dijo que esa creatura no era de el, pero cuando yo empecé a decirle que ese bebé era identico a el, me dijo que ella se había aprovechado de el. Que aprovechó una noche en la que estaba tomando con sus amigos y se encontraba tan tomado que no sabía lo que hacia y ella se aprovechó de eso.

En ese instante decidí finalizar mi matrimonio, me divorcié de el y ahora estoy haciendo mi vida completamente feliz con otro hombre. Lo triste de la historia es que ese bebé, se quedó sin padre, porque el jamás quiso tener nada con la que se suponía era mi mejor amiga. Ella se quedó sola con su hipocresia y hasta este momento yo no sé nada de mi ex esposo.

Agradezco mucho que ese hombre jamás volvió a hablarme ni nada. Es de tener mucho cuidado con qué tipo de personas nos juntamos, no sabemos si en verdad son nuestros mejores amigos.

Por: Patricia Rodríguez

Editora en Jefe de Revista Femenina

Correo: editora@sholbenmedia.com

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