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PRACTIQUEMOS ESTE ACTO LIBERADOR

sumó, restó, dividió o multiplicó?

 -Cada fin de año es un tiempo de análisis y reflexión -

Cada fin de año muchos de nosotros hacemos una evaluación de lo acontecido, vivido y experimentado. Analizamos si logramos o no los retos planteados en cada aspecto de nuestra vida y que son deseos que nos propusimos al inicio de año.  

Al hacer esté análisis podemos determinar lo que pudimos lograr y lo que no.  Basados en eso, muchos de nosotros replanteamos los objetivos para el siguiente año. 

Esta reflexión y autoevaluación es clave realizarla cuando estamos interesados en nuestro crecimiento personal, no con el ánimo de auto flagelarnos, sino todo lo contrario, a fin de que nos tomemos un tiempo para nosotros mismos. 

En este breve tiempo tenemos la oportunidad para revivir momentos del año, medirlos y darles un calificativo.  Nos permitirá entender las razones por las cuales cumplimos o no nuestras metas.  Asimismo, reconocer situaciones positivas que hayan llegado a nosotros sin planearlo.

Es un ejercicio liberador y nos permite dimensionar de manera clara no solo el resultado, sino las razones por las cuales no logramos alcanzar nuestros objetivos.

Y para quienes lo realizan solo de manera mental o aún no lo hacen, los invito a intentarlo este próximo fin de año.

La única manera de saber si avanzamos es medir y analizar.   Practicarlo es un proceso liberador. Aquí les escribo una manera sencilla con la que pueden empezar a implementarlo. 

Haciendo el análisis de cierre de año

  • Material necesario
  • Hojas de papel blanco
  • Bolígrafo
  • Una vela blanca o amarilla (La blanca se relaciona con la purificación, la paz, la limpieza de energías y la amarilla esta relacionada a la sabiduría)
  • Incienso

(estos dos últimos son opcionales).

  • Primer paso

Seguido iniciaremos doblando la hoja en cuatro y tener un cuadrante, que luego le dibujaremos una línea justo sobre el dobles realizado, dejando la hoja con cuatro espacios  para escribir.  A cada uno de los cuadros le pondremos un nombre: Suma, Resta, División y Multiplicación.

  • Suma: es todo aquello que logramos alcanzar tanto como objetivos, metas, ideas que hayan sumado en nuestra vida.
  • Resta: es todo aquello que no alcanzamos hacer, que por alguna razón u otra no logramos.
  • División: es todo aquello que llegamos a tener, que obtuvimos y que compartimos con otros
  • Multiplicación: son todas aquellas cosas positivas que llegaron a nuestra vida sin planearlo ni pensarlo.
  • Segundo Paso

Encendemos la vela con intención y agradecimiento, siempre al encenderlas con pensamientos positivos.  Está nos servirá en el proceso de reflexión, ya que la luz que proyecta es una manera de canalizar la energía, simboliza la luz interior, la esperanza y representa la apertura de una conexión espiritual.

  • Tercer paso

Para iniciar damos gracias por el momento que vamos a dedicar a esta práctica. Iniciamos con el proceso de introspección.  ¿Cuáles son esos objetivos importantes?

Traemos a nuestra mente cada uno de los objetivos o deseos planteados al inicio del año, para irlos analizando uno a uno.   

Cuando ya los tenemos claros, analizamos en ¿qué? parte del cuadrante lo colocaremos, cuando estamos reflexionando, pensamos en el ¿por qué?, cuales fueron esas razones por las que se lograron o no. 

Seguido a ello, pensamos qué cosas negativas nos ocurrieron y esas también las escribimos en el espacio de resta y si son cosas positivas en el de suma. 

  • Cuarto paso

Al finalizar podemos ver la cantidad escrita en cada uno de los espacios y sin juzgar, procederemos a dar gracias por cada uno de ellos.  Nos despedimos de esas vivencias, agradecemos cada una de las experiencias y soltamos el control.  Aprovechamos a hacer una meditación para aquellos que así lo deseen.

Algunas  personas cortan en pedazos muy pequeños guardando la parte de suma y multiplicación, otras lo queman como ritual de cierre de ciclo. 

Dejamos la vela encendida hasta que se termine, recordemos que “el fuego es uno de los principales elementos transmutadores de energía y a la vez estamos dando luz divina a nuestros ambientes y activando su vibración”, colocarla en un lugar adecuado y seguro donde no se corra peligro.

Lo más importante es que se realice con el afán de hacer un reconocimiento de puntos fuertes y débiles en el año con humildad, no olvidando ser amorosos con nosotros mismos. Asimismo, un acto de agradecimiento para seguir adelante con nuevos sueños y objetivos para el nuevo año. 

Liberando emociones liberamos cargas del pasado. Empecemos el nuevo año llenos de energía.

Mariana Tenas

Artista / Directora de Comunicaciones Estratégicas - Sky Communications

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Mariana Tenas

Consultora Estratégica con más de 20 años de experiencia en brindar asesorías en comunicación 360, relaciones públicas, RSE, administración de crisis, posicionamiento de marcas e imagen. Docente universitaria. Artista guatemalteca, apasionada por a la pintura, la jardinería y todos los temas relacionados con el crecimiento personal y espiritual.

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