PoesíaViajando entre versos

UN ANGEL EN NAVIDAD

Carol, sumamente elegante, de figura muy delgada, sus hermosos ojos café, resaltan con el poco maquillaje que les coloca, una personalidad muy introvertida, su cabello lo usa estilo bob, con ondas sueltas en gris natural.

Desde que la conozco, sabía que tiene un negocio cerca de mi salón, donde la mayoría de sus trabajadoras, son mujeres y varias veces me las envía que les arregle el cabello, luego pasa a cancelar de su bolsa, cierto día empezamos una conversación muy interesante.

“A dos semanas de cumplir 12 años, muere mi madre de cáncer en el hígado, era un verdadero angel, por eso Dios se la llevó tan pronto, mi padre destrozado, decide dejar a mis hermanas mayores de 17 y 18 con mis abuelos maternos, llevándome con su única hermana y su esposo, cerca de la frontera con México, quienes no tenían hijos, mi padre se pierde en el alcohol, dejándome a mi suerte.”

“Siempre he sido muy delgada y con pocos atributos para coquetear, por lo que no era tan agraciada a esa edad, pero notaba que el esposo de mi tía quería tener confianzas conmigo, por lo que hablo con mi tía Concha, quejándome del intento de abuso de su marido y me saca de su casa justo un 23 de diciembre.”

“Solamente me dejó sacar un maletín con un poco de mi ropa y salí sin rumbo, ya que en esos pocos meses no había podido conocer muchos lugares.” Caminé aproximadamente 4 horas, bajo el sol, tenía hambre, ya que apenas desayuné, me acerco a varias personas que vendían comida, quienes me despreciaron, pero en eso veo a una mujer, que, de espaldas, era como el cuerpo de mi madre, no me creerán, pero le vi hasta un hermoso resplandor blanco alrededor de ella, me acerco directo a abrazarla, obvio, cuando veo su rostro, era totalmente distinto, pero Noshita responde a mi abrazo y consuela mi llanto desmedido. En ese momento pensé, es un ANGEL DE NAVIDAD.”

“Me ofrece comida, a lo que accedo de inmediato, llevándome a un lugar muy humilde, parte de la pared era de adobe, ya que el reciente terremoto había destrozado la casa, tenía tablas de madera, láminas y plástico.”

“Me tomé la sopa de pollo con tortilla más deliciosa del mundo, tenía tanta hambre que no pensé en nada más que atragantarme.  Como no tenía donde dormir, me ofrece quedarme con ella, en un pequeño catre, recuerdo que estaba relleno como de paja, como ambas tan delgadas, nos acomodamos, aunque el primer día sentía picazón, pero tuve que acostumbrarme.”

Al día siguiente, navidad, esperando que alguien la buscara y la llevara a casa con sus abuelos, pero eso no sucedió, por la noche ella hizo otra sopa, con pan, sin pavo, ni regalos, sin luces, sin familia, con una desconocida, fue una navidad distinta, con paz, tranquilidad, sin gritos, ni abusos.

“Cuando llegaron las 12 de la media noche, Noshita me consiguió un oso de peluche rojo, con los ojos torcidos, usado, yo era una pequeña acostumbrada a una vida holgada y comodidades, que no comprendía el esfuerzo que ella hacía por mí.  Pero pasando los días, comencé a ver, que, por el momento, era lo mejor que me podía pasar.”

“Noshita era una mujer muy solitaria, trabajaba de mesera por las noches, por lo que después del 26 tiene que regresar a sus labores cotidianas, teniendo que dejar a Carol a su suerte, siempre advirtiéndole no abrir la puerta insegura y salir lo menos posible, para que los vecinos no vieran que había una niña sola, poniéndola en peligro.

“Había veces que Noshita tenía pocos ingresos y nos tocaba duro, porque no había para los 3 tiempos de comida, muchas veces llevaba pan viejo, lo poníamos en un sartén y lo calentábamos con margarina, echándolo en una sopa de menudos de pollo, ella era muy hábil y siempre hacía deliciosas comidas con lo poco que había.”

“Durante dos años estuvimos así, yo no podía estudiar, así que me quedaba encerrada casi siempre, pero una mañana nos llevamos la horrible sorpresa, que debíamos desalojar, porque iban a demoler,  mama Nosh, como ya le decía me dijo que iba a resolverlo, por la tarde llega apresurada y sacando unas pocas pertenencias, salimos huyendo, pidiendo jalón en un palangana de un pick up, sin saber que ella había robado en su lugar de trabajo, después de muchas horas de camino incómodo y cansado, llegamos a Ciudad de Guatemala, fuimos a comprar dos catres, estos eran de algodón, una estufa y alquilamos un cuartito.  Tenía mucho tiempo de no dormir como esa noche, la señora de la casa donde nos quedamos, nos ofreció trabajo en casa de una cuñada, quien cambió nuestro destino.”

“Mamá Nosh hacía los que haceres domésticos, yo la apoyaba y cuidaba de los 3 niños, la verdad salíamos bien con los gastos, no nos preocupamos por ropa, ya que la señora nos daba lo que no usaban ellas y sus hermanas, también desayuno y almuerzo, por lo que podíamos ahorrar.”

“Desgraciadamente, no todo es como lo soñamos, el esposo de la señora, empezó a acosarme s3xu@lm3nt3, por lo que tenía mucho miedo de que nos corrieran del trabajo, me tocó que quedarme callada y aceptar los abusos de don Enrique, quien siempre buscaba la oportunidad de molestarme.”

“A mis 17 años, cuando quise negarme, lo arañé, acusándome directamente con su esposa, diciendo que yo me le insinuaba, quise desenmascararlo, pero él jamás lo aceptó, logrando que nos despidieran, justo un 23 de diciembre, pero fue lo mejor que nos pudo pasar,  lo importante que mi mamá Nosh me cree y el 24 me dice que celebraremos comiendo pollo, caminando por toda la 6ª avenida, viendo aquel montón de rótulos llenos de luces, platicando que pondríamos un negocio, que ella había ahorrado, al igual que yo.”

“Ya de regreso, para llegar a nuestro cuartito, cuando una mujer mayor se baja de un carro corriendo, se me queda viendo, con los ojos llenos de lágrimas, me pregunta ¿Eres Carol? ¿verdad? De inmediato reconozco a mi abuela materna, la abrazo de inmediato, mi hermana mediana igual me abraza con fuerza, mamá Nosh, asustada, quiere huir, pero mi abuelo, un hombre alto y robusto, la tira en la acera y se sienta en ella, pero de inmediato le digo que por favor no le haga daño, que, si no fuera por ella, tendría una vida desgraciada.”

“Mis abuelos me acogen, junto con mamá Nosh, quien se encarga de ayudar a mi abuelita en casa, como una tía, supe que después de mi desaparición, mis tíos hicieron creer a toda la familia que me había ido con un hombre, hacia México, pero ya no supe más de ellos, al igual que de mi padre, que desapareció después de mí.”

“A mi regreso, me tocó estudiar, fue muy difícil y desistí, por lo que mi abuela me apoyó para que mama Nosh y yo abriéramos nuestro propio negocio, por lo que una de mis misiones es ayudar a mujeres desamparadas y apoyarlas para que no abusen de ellas, como lo hicieron conmigo.”

Nunca pude ver a un hombre como pareja, ya que me parecían repugn@nt3s, por lo que me había tocado vivir, pero he salido adelante junto a la mujer que Dios me regaló como segunda madre, nunca suplió a la mía, pero ella era mi ANGEL EN NAVIDAD.”

Mi ANGEL DE NAVIDAD, descansó hace 2 años, me hace tanta falta, pero me enseñó tanto en la vida, sobre todo proteger a una mujer desamparada.

Muchas gracias a doña Carol, por compartir esta historia, que les quería compartir hasta en estas fechas, porque de una u otra forma, siempre hay ángeles sin plumas que se nos aparecen en la vida.

Por: Alex Arriaga - Estilista y maquillista profesional Mística Salón & Spa Facebook:  https://www.facebook.com/mistica.salonspa2000 Instagram: https://www.instagram.com/mistica.salonspa/

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Alex Arriaga

Estilista y Maquillista Profesional (Mística Salón & Spa)

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