Moda y BellezaMujeres en el mundo actual

Mujer, por algo tienes dos oídos y solo una boca

En todas partes vemos o leemos que, como mujeres, no somos el grupo menos unido y leal; se dice que por mucho somos las mujeres el peor enemigo de nosotras mismas. Nos cuesta ver ojos bonitos en cara ajena, si vemos que alguien opina o piensa algo diferente a nosotros, muchas veces aun cuando no hemos comprendido bien su punto de vista u opinión, en lugar de responder con respeto solo lo negativo que eso pueda tener y contestamos de mala forma y con mucha cólera.

Pensando en eso, me preguntaba el porqué de esta forma de actuar y la verdad, no encuentro otro motivo que no sea, el no amarnos a nosotras mismas y por lo tanto, menos capaces seremos de amar y ser amables con los demás.

Una vez oí a alguien que decía que una frase amable o una palabra dicha con amor, puede hacernos vivir el mejor momento y dicha sensación puede durarnos mucho tiempo; por lo que la mejor forma de apoyarnos y hacer un mundo mejor, es hablar con palabras que no lastimen y edifiquen.

En la biblia encontramos a Salomón reconocido como el hombre más sabio del mundo que dijo: “La muerte y la vida están en poder de la lengua” y en Proverbios 4:23, nos encarga: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida”.

Me llama la atención el que tengamos dos ojos, dos oídos, una nariz con dos fosas nasales, pero solo una boca y es porque la lengua puede convertirse en algo muy afilado y peligroso; por eso Dios en su sabiduría nos dice en Santiago 1:19 “Por esto hermanos míos amados, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”. 

Es decir, escuchemos o mejoremos nuestra lectura comprensiva antes de contestar, porque ¿qué creen que pasa en el corazón de toda mujer que por dar una opinión diferente?, recibe groserías y feos comentarios, no solo sobre lo que dijo sino también sobre su persona, esas palabras que hieren y lastiman su corazón, si solo las oye o lee y las desecha bien; pero si las guarda estará formando en su ser heridas que lastimaran su forma de ser y apoyándome en Proverbios 12:25 vemos que Salomón decía “La congoja en el corazón del hombre lo deprime, pero la buena palabra lo alegra”.

Por eso pensaba en lo que todo esto puede ocasionar en una mujer adulta y me preguntaba ¿qué pasa entonces en el corazón de una niña que recibe constantemente, señalamientos y palabras fuertes?, dichas muchas veces en momentos de enojo, ansiedad y frustración, porque en esos momentos muchas veces ocupamos palabras que no edifican, sino solo hieren.

¿Qué pasaría si como mayores, amigas y madres empezamos a aprender a hablar a los demás con frases que sean afirmaciones y demostraciones de amor? Ya que amar no es solo querer obtener algo que uno quiere o necesita, sino pensar, hacer o decir algo que aporte y de bienestar a la otra persona.

Por lo tanto, hablemos con palabras que den ánimo, que llenen de valor y seguridad ya que todos tenemos aspectos y zonas de miedo e inseguridad, donde flaqueamos y perdemos el valor; por eso mismo muchas de nosotras no hacemos algo que queremos o nos gusta por el miedo al qué dirán que nos paraliza, aun cuando tenemos todo el potencial para hacerlo.

Sabemos que el amor es bondad, por tanto, si queremos hacerlo sentir usemos palabras bondadosas, una misma frase dicha con diferente entonación puede significar cosas diferentes; por eso es que al usar mensajes escritos se crean malentendidos, ya que cada quién le da la entonación que imagina, cambiando así muchas veces hasta el significado de la frase. 

Muchas veces también debemos analizar no solo el tono de nuestra voz, sino los gestos de nuestro rostro, ya que muchas veces el mensaje que enviamos es mal recibido, porque nuestras palabras quieren decir una cosa, pero nuestros gestos y tono de voz dicen otra cosa, es decir, que nos vemos enviando un doble mensaje.

Si aprendemos a manejar nuestra voz podemos expresar dolor, ira o tristeza, de forma amorosa y amable, sobre todo hoy que vamos con nuestra cara cubierta, es la voz la que más puede mostrar nuestras emociones, es a través del sonido de nuestra voz que hacemos peticiones o demandas, por lo que, para poder dar amor, no solo debemos amarnos a nosotras mismas, sino conocer y amar lo que la otra persona quiere, piensa y necesita.

Escrito por Estela Salinas

Revista Femenina

Revista Femenina Digital es el principal medio de comunicación hecho por y para mujeres en Guatemala.

Publicaciones relacionadas

Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
Botón volver arriba